Tu Silencio es Complicidad

Agosto 7, 2008

El Mendigo y el Ladron

Archivado en: textos propios —— danyelrojo @ 12:57 am

Una pequeña historia que relata brevemente la conciencia de clase y la lucha de clases invitando a la reflexion por parte del lector a estos procesos basicos de la conciencia individual y social. disfrutenlo!

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A lo largo de la avenida risueña van y vienen los transeúntes, hombres y mujeres, perfumados, elegantes, insultantes. Pegado a la pared está el mendigo, la pedigüeña mano adelantada, en los labios temblando la súplica servil.

-¡Una limosna, por el amor de Dios!

De vez en cuando cae una moneda en la mano del pordiosero, que éste mete presuroso en el bolsillo prodigando alabanzas y reconocimientos degradantes. El ladrón pasa, y no puede evitar el obsequiar al mendigo con una mirada de desprecio. El pordiosero se indigna, porqué también la indignidad tiene rubores, y refunfuña atufado:
-¿No te arde la cara, ¡bribón!, de verte frente a frente de un hombre honrado como yo? Yo respeto la ley: yo no cometo el crimen de meter la mano en el bolsillo ajeno. Mis pisadas son firmes, como las de todo buen ciudadano que no tiene la costumbre de caminar de puntillas, en el silencio de la noche, por las habitaciones ajenas. Puedo presentar el rostro en todas partes; no rehuyo la mirada del gendarme; el rico me ve con benevolencia y, al echar una moneda en mi sombrero, me palmea el hombro diciéndome. “¡buen hombre!”
El ladrón se baja el ala del sombrero hasta la nariz, hace un gesto de asco, lanza una mirada escudriñadora en torno suyo, y replica al mendigo:
-No esperes que me sonroje yo frente a ti, ¡vil mendigo! ¿Honrado tú? La honradez no vive de rodillas esperando que se le arroje el hueso que ha de roer. La honradez es altiva por excelencia. Yo no sé si soy honrado o no lo soy; pero te confieso que me falta valor para suplicar al rico que me dé, por el amor de Dios, una migaja de lo que me ha despojado. ¿Qué violo la ley? Es cierto; pero la ley es cosa muy distinta de la justicia. Violo la ley escrita por el burgués, y esa violación contiene en si un acto de justicia, porque la ley autoriza el robo del rico en perjuicio del pobre, esto es, una injusticia, y al arrebatar yo al rico parte de lo que nos ha robado a los pobres, ejecuto un acto de justicia. El rico te palmea el hombro porque tu servilismo, tu bajeza abyecta, le garantiza el disfrute tranquilo de lo que a ti, a mi y a todos los pobres del mundo nos ha robado. El ideal del rico es que todos los pobres tengamos alma de mendigos. Si fueras hombre, morderías la mano del rico que te arroja un mendrugo. ¡Yo te desprecio!
El ladrón escupe y se pierde entre la multitud. El mendigo alza los ojos al cielo y gime: -¡Una limosna, por el amor de Dios!

Ricardo Flores Magón - Regeneración, n. 216. 11 de diciembre de 1915

Julio 22, 2008

DESDE CHILHUE CON AMOR

Archivado en: textos propios —— danyelrojo @ 3:05 pm

Chiloé, tierra lejana, de gente sincera, humilde, honesta, tranquila, pero agresiva al ser insultada, invadida y pisoteada. Cuantos siglos de lucha han tenido estas personas, contra el extranjero, contra la “cultura” que les han impuesto, cuantos siglos de vivir en rigor, no solo del medio ambiente, sino también de la explotación a la que han sido sometidos, y no solo ellos/as, también sus tierras, sus cuerpos.
Aun así gente para nada displicente, más aun alegre y cariñosa con el forastero, personas bien intencionadas, por donde caminas recibes un saludo ameno, una sonrisa, un buen apretón de manos.
Como poder describir – para alguien que no tiene mucha facilidad de palabra – aquellos rostros marchitados por el paso del tiempo y el duro trabajo, más no reclaman por ello, se saben recompensados, más bien se sabían, ya no trabajan la tierra como antaño, la llegada de la modernidad trajo consigo un sin fin de instrumentos opresores que los degradan, aquellos por los cuales solo unos pocos han tomado ganancias - millonarias que quede claro - con el esfuerzo y sacrificio de miles. De aquellos hombres de mar que recolectan los frutos de éste por míseros sueldos y malos tratos. Para el capitalista explotador, ese que ni siquiera conoce sus nombres, su vivir, su realidad, su existencia.
Cuantas desigualdades he visto en tan poco tiempo de estar aquí, es igual que en todos lados eso si, la diferencia es que esta gente, la que se sienta Chilota, orgullosa de su tierra, sigue amable, aunque sus miradas denoten tristeza, nostalgia - mas acentuado en la gente mayor – esos que recuerdan siempre sus tiempos pasados, donde trabajaban la tierra, recolectando el producto de sus esfuerzos, tiempos de armonía con la tierra y el mar.
Quisiera alguna vez haber sentido ese mismo orgullo por mi tierra, no es que reniegue de mis orígenes, al contrario estoy orgulloso de mi clase, la obrera. Pero mi historia de vida esta saturada de elementos violentos, de ver como día a día mi gente era (y es) explotada por este inmundo sistema, ver como mi madre después de turnos extensos y agotadores recibía nada más que mijagas que apenas alcanzaban para vivir, para sobrevivir. Recuerdo como mi abuela también, con sus manos partidas tanto trabajar, no se rendía ante la explotación que sufría, aun así llegaba a la casa a realizar labores de madre, pero contenta porque daría un mejor porvenir a los suyos, ahora veo a mi madre, y creo, muchas veces, que el ciclo no se romperá.
También recuerdo al vecino ladrón, parásito, que cada mañana encendía su camioneta para salir a robar ganado y comercializarlo luego, recuerdo como aumentaba su status dentro de la población, no lo culpo eso si, supo aprovecharse del sistema, solo me molesta ver en que nos convertimos por tener mas capacidad adquisitiva, mas dinero, por tener algo mas sacrificamos lo poco y nada que verdaderamente es nuestro y a muchos/as nos queda, el orgullo, la dignidad, el cariño por si mismo y el prójimo.
¿Cual es la imagen que damos a las futuras generaciones?, se les enseña a profitar lo que mas se pueda, a vivir de lo que no se tiene, a pagar todo el sueldo a fin de mes en deudas, a aprovecharse del mas débil y lo que mas me duele, a ser conformista en lo verdaderamente importante, y caer en el juego que “ellos”, los que tienen poder y dinero, quieren que juguemos, al “eres lo que tienes y lo que vistes”, la imagen que proyectas, no importando que para eso debas aplastar al de al lado, a tu hermano.
Chiloé se desintegra, se ha convertido en un vasallo servidor del patrón, del Español, Japonés y del yanqui. Ya nada es igual para el pescador y la campesina, las maquinas los suplen, las promesas que les dieron de un mejor vivir se diluyen con el tiempo y se les va la vida. Me entristece ver como los jóvenes de acá tienen tan poco cariño por su isla, solo les interesa conocer la urbe, bailar reaggetton, olvidándose de donde vienen, tener dinero, bienes ¿y donde queda su dignidad? ¿Donde quedó el “orgullo Chilote”, esa sangre que alguna vez pobló esta tierra y vivió en equilibrio con ella?
Nuevamente se reiniciaron las conversaciones por tener un puente ¿para que? para disminuir el tiempo de los viajes dicen, pero no saben que les cobraran aun mas por llegar a sus hogares, no habra concesiones con los/as chilotas, como todos desean. Tambien esperan un mall, sus viajes al “conti” solo se reducen a sobreconsumir, a comprar lo que mas puedan, ir a comer al Mc Donals, etc, Y, por todo esto, están dispuesto/as a  vender lo poco y nada de la tierra que les pertenece, terminar con lo poco que queda de esa gente orgullosa por ser única y sabia de la naturaleza.
Pero siempre quedará en mi memoria ese viejo de manos ásperas, de dentadura casi inexistente, que me dio la bienvenida a esta tierra, espero que la magia de Chilhue no muera con él.

Julio 12, 2008

ANARQUISMO SIN CAPUCHA

Archivado en: textos propios —— danyelrojo @ 12:27 am

Alianza Derecha / Concertación han tenido éxito en presentar a los anarcos como unos vándalos, anulando así el peligro que este pensamiento representa para el status quo.

Desde hace algún tiempo la palabra anarquía viene apareciendo continuamente en los medios de prensa, ligada a marchas y protestas en donde se han producido actos de violencia. El gobierno y los periodistas han tildado de “anarquistas” a los protagonistas de tales manifestaciones, manejo mediático que le sirve para ocultar su “cacería de brujas” en contra de quienes se aburrieron de vivir en un sistema que los perjudica y excluye. Cabe preguntarse más en serio quiénes son realmente los anarquistas.

Para comenzar nos remontaremos al origen de la palabra anarquía. Ella deriva de un prefijo griego que significa “sin”; y la raíz del verbo”gobernar”; por lo tanto, etimológicamente la palabra anarquía quiere decir “sin gobierno”, o más bien “sin autoridad”. Esencialmente preconiza la modificación radical de las actuales modalidades de organización social, las que, históricamente, sólo han acarreado injusticia, sufrimiento y miseria a la humanidad. El anarquismo aspira a suprimir todas las formas de desigualdad y opresión vigentes, a las que considera responsables de estos males, sin por ello reducir la libertad individual.

Algunas ideas anarquistas pueden ser atribuidas a filósofos griegos como Zenón, quien proponía una comunidad libre, en oposición a lo expuesto por Platón en La República. En obras literarias del renacimiento Italiano también podemos encontrar algunas de las concepciones que promueve el anarquismo moderno, como la plena posesión de los derechos individuales. Pierre-Joseph Proudhon, el primer individuo en llamarse a sí mismo “anarquista”, abogaba por una economía de mercado basada en el intercambio de productos, cuyo valor estaría determinado por el costo invertido en su producción.

El anarquismo moderno proviene de una línea de pensamiento basada en una sociedad sin autoridad impuesta. Entre sus distintas vertientes es posible mencionar el humanismo, el iusnaturalismo, la no violencia activa, el mutualismo, el anarcofeminismo, y desde el anarcoindividualismo de Stirner hasta el anarcosindicalismo de Bakunin.

La historia del anarquismo moderno ha estado ligada a represiones y guerras tendientes a liquidar estas experiencias. Es el caso de los soviets ucranianos (revolución makhnovista), los cuales, al negarse a ser anexados al gobierno bolchevique ruso, fueron cedidos por Lenin a austriacos y alemanes, quienes saquean el país; los afectados deciden crear las guerrillas libertarias, las cuales, paradójicamente, años después se unen al ejército rojo para detener la invasión alemana, la cual logran derrotar. Con posterioridad son traicionados, asesinados y perseguidos por el régimen ruso.

Otro ejemplo se vivió durante la revolución Española de 1936, donde industrias, hoteles y todo tipo de fábrica fue colectivizada y manejada por sus propios trabajadores; este fenómeno abarcó cerca del 75% de la España que no estaba bajo control socialista (Aragón y Cataluña). Siguiendo el ejemplo de la comuna de París, las comunas españolas hicieron suya la máxima “de acuerdo a su habilidad, de acuerdo a su necesidad”; si bien se criticaba esta medida, las comunas generaban mucho más que antes de ser colectivizadas. Comienza entonces una guerra civil, donde los fascistas liderados por Francisco Franco exterminan todo afán anarquista, ayudados en parte por los estalinistas, que veían con malos ojos esta revolución.

Uno de los ejemplos más recientes lo encontramos en la región de Chiapas, al sureste de México, donde el EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional), integrado por indígenas y trabajadores de la zona, mantienen el completo control de su localidad y viven de la producción comunitaria, a pesar de las insistentes campañas armadas del ejército nacional, que desde 1994 ha querido dominar a los “insurgentes”.

Tras esta sucinta reseña histórica y alusión al objetivo del movimiento, es comprensible que se encuentre tan difundida la caricatura del terrorista ácrata. Las instituciones autoritarias, como el Estado y la Iglesia, que obtienen beneficio de la desigualdad y la coerción, utilizan cualquier medio para presentar la anarquía como el caos y destrucción irracional. La historia muestra cómo en los últimos 100 años el anarquismo ha sido el movimiento que con mayor solidez argumentativa (y también pasión) se ha enfrentado a los poderosos y no se ha dejado amedrentar por los gobiernos, de los cuales somos simples pupilos y que nos han educado en el temor, el egoísmo y el conformismo.

Por eso es que se encuentra tan arraigada en la mente del ciudadano medio que la anarquía resulta impensable y es sinónimo de caos: es eso, exactamente, lo que las instituciones autoritarias quieren que pensemos.

Existen muchas líneas de pensamiento anarquista, las cuales difieren respecto a la forma de organizar la nueva sociedad, pero tienen el común en que el bien propio sólo se realiza si existe el bien común, que la organización debe asentarse en la transversalidad de las relaciones, con fuerte arraigo en las organizaciones sociales, y que no debe existir una institución que decida por nosotros, que dirija nuestra propia vida.

No hay nada violento ni complicado en el anarquismo: es una forma sencilla de vivir, de alcanzar la felicidad y la expresión máxima de la libertad. La idea de que cada persona se dirija así misma constituye un ideal puro, básico y, en cierta forma una subversión a los estándares actuales, ya que impide la manipulación de otros, llámese Estado, empresa o sistema económico.

La lucha contra estos medios de control es lo que nos hace anarquistas, y no, como quiere representarse en la actualidad, el encapuchado que arremete contra la policía y produce destrozos o protagoniza acciones vandálicas. Si bien dentro de la acción directa se considera legítima la lucha callejera, existen miles de personas que organizadamente proponen nuevas ideas de participación, demostrando así que el sistema no sirve e impide vivir plenamente. La violencia que se observa a veces en las protestas, cuando no es fruto del trabajo de provocadores o infiltrados, no pasa de ser una reacción ante la represión que vivimos día a día. ¿Acaso ahora mismo no vivimos en caos? Millones de personas sin trabajo o con sueldos miserables, que mueren de hambre, mientras se malgastan recursos de la comunidad y se contamina nuestro medio ambiente, todo ello en beneficio de un pequeño grupo, los dueños de las autopistas, de las industrias, de los bancos, del gran capital. Esto inevitablemente nos está consumiendo y precisamente es la causa del desorden en el que vivimos.

Para terminar, quiero dejar en claro que el movimiento anarquista se basa en el respeto de las libertades y el ejercicio de éstas en un plano de igualdad con todos/as los demás y anteponiendo la solidaridad a cualquier otro beneficio. La violencia suscitada en los últimos tiempos no es parte del ideario anarquista (para nosotros las personas nacen buenas y nobles, es el sistema y la religión los que las pervierten); es mas bien manifestación del descontento ciudadano ante la infelicidad que viven diariamente, ante la violencia enmascarada del sistema.

Ésta, es parte del ciclo de violencia que comienza y termina en el Estado y el bien privado. Para extinguirla es necesaria que se construya una situación política-social que asegure la libertad de las personas, la transversalidad en la toma de decisiones, la participación ciudadana, la solidaridad.

“HEMOS GUARDADO UN SILENCIO BASTANTE PARECIDO A LA ESTUPIDEZ”

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